Cultivando el futuro, naturalmente
Una plataforma mediterránea de fotobiorreactores verticales que produce Nannochloropsis para acuicultura, y que evoluciona hacia una red de módulos instalados junto a industrias con emisiones de CO₂ aprovechables.
La acuicultura necesita reducir su dependencia de un recurso escaso, y la industria necesita dar salida a un residuo que ya no puede seguir siendo solo un coste. Levante Microalgae conecta ambas presiones con una sola tecnología.
La alimentación acuícola sigue apoyada en harina y aceite de pescado, elaborados a partir de pesca extractiva de especies forrajeras cuyas capturas llevan años estancadas. Esa dependencia expone a fabricantes de pienso a precios volátiles, restricciones regulatorias y un límite biológico de suministro que no desaparece. El mercado busca activamente un ingrediente marino europeo, trazable y rico en EPA que reduzca esa dependencia sin renunciar al perfil nutricional.
Cada vez más industrias necesitan reducir o valorizar sus emisiones de CO₂, presionadas por normativa, mercados de carbono y objetivos corporativos de descarbonización. Hoy la mayoría de esas corrientes no tiene ningún destino productivo. El cultivo fototrófico de microalgas ofrece una vía real y ya demostrada: convertir esa emisión en materia prima biológica para un ingrediente de alto valor.
Levante Microalgae usa el CO₂ que la industria necesita valorizar para producir el ingrediente que la acuicultura necesita diversificar — un mismo activo tecnológico resolviendo dos problemas de mercado a la vez.
Desarrollar en la costa mediterránea una plataforma de producción de microalgas marinas mediante fotobiorreactores verticales, inicialmente Nannochloropsis para alimentación animal y acuicultura, y evolucionar hacia una red distribuida de módulos instalados junto a industrias emisoras de CO₂. El CO₂ se convierte en recurso de cultivo, y la biomasa se concentra en origen y se procesa de forma centralizada por Levante Microalgae.
El valor no está solo en vender microalga, sino en desarrollar, instalar y operar módulos que permiten a terceros valorizar biológicamente parte de sus emisiones de carbono.
Fotobiorreactores verticales junto a la costa, con captación de agua marina y edificio de proceso central.
El producto inicial es biomasa de Nannochloropsis concentrada y estabilizada, comercializada como ingrediente funcional para alimentación animal. El portfolio puede evolucionar hacia biomasa seca estandarizada, productos con células rotas, fracciones ricas en EPA y, más adelante, aceite o extractos de mayor valor añadido.
Por qué el mercado lo demanda
Cultivo fototrófico cerrado: la microalga utiliza luz solar y CO₂ como fuentes principales de energía y carbono. Frente a los estanques abiertos, los fotobiorreactores permiten mayor control de contaminación, composición del medio, pH y suministro de CO₂, a cambio de mayor inversión y exigencias de circulación y limpieza.
La Fase I reduce el riesgo antes de la inversión comercial, con módulos representativos de la futura solución industrial.
El piloto no se considera completado únicamente por demostrar que Nannochloropsis crece. Debe demostrar productividad anual, estabilidad microbiológica, coste operativo, calidad de producto y viabilidad comercial con clientes reales.
Módulos de fotobiorreactores instalados junto a industrias con corrientes de CO₂ aprovechables. La biomasa se preconcentra en origen y Levante Microalgae la procesa, estandariza y comercializa desde el hub central.
Valorización biológica de CO₂ mediante CCU, en lugar de tratarlo solo como emisión.
La capacidad crece añadiendo unidades, sin rediseñar la instalación completa.
Posibilidad de aprovechar calor residual y agua de proceso, cuando su calidad es compatible.
Indicadores y trazabilidad del CO₂ utilizado, asociados a cada módulo.
Produce valor a partir de una emisión que, de otro modo, no aporta ninguno.
El cultivo de microalgas fija CO₂ en biomasa y puede contribuir a la descarbonización mediante captura y utilización de carbono. Pero no equivale automáticamente a secuestro permanente: si el carbono vuelve a la atmósfera al consumirse la biomasa, el beneficio es de utilización o evitación temporal, y debe cuantificarse con un análisis de ciclo de vida. Por eso se habla de "valorización biológica del CO₂" y "biofijación", y no de "emisiones netas evitadas" hasta contar con un LCA específico.
Cultivo, procesado y venta de Nannochloropsis.
Diseño, fabricación e integración en industria.
O&M, control biológico y suministro de inóculo.
Captura y uso biológico del carbono.
Una empresa de producción y tecnología: una planta central en la costa mediterránea, y una red creciente de módulos de cultivo instalados donde existe CO₂ disponible.